Rodolfo Angeles. Abogado con más de 10 años de experiencia en inteligencia estratégica y Prospectiva. Actualmente responsable del Diseño Curricular del Instituto Policial de Estudios Estratégicos de la Universidad Nacional de la Policía de Honduras (UNPH)
Especialidad en el diseño y elaboración de escenarios prospectivo mediante técnicas creativas y en la enseñanza de la prospectiva mediante prototipos o ficciones didacticas.
Autor de dos libros sobre ciencia ficción y de un blog sobre el impacto del futuro en las vidas cotidianas.
Blog:
1. Introducción
Tras más de diez años en el área de inteligencia prospectiva, en los cuales se ha debido formar analistas de distintas áreas, con distintos recursos, y en contextos tan diversos que se ha debido probar diversas formas de desarrollar sus competencias y habilidades, siempre surge la pregunta: ¿Cómo preparar a los analistas para un futuro con las características del entorno VICA o del entorno FANI? ¿Cómo lograr dirigir la creatividad a los fines propuestos de los servicios de inteligencia? ¿Cómo romper los paradigmas de sistemas educativos y doctrinas de inteligencia rígidos e inadecuados para un mundo líquido?
Es por eso que este ensayo propone mostrar con ejemplos prácticos y fuentes concisas, el uso, posibilidades y oportunidades que brinda la ficción para desarrollar habilidades y competencias de análisis a corto y mediano plazo, pero también en saber identificar en la literatura señales débiles y fuertes de fenómenos que están en auge y que posiblemente modifiquen el mundo del mañana y la función de inteligencia.
2. Los retos de la formación en inteligencia
A. Procesos de Formación Básico o Iniciales
Existen dos posibilidades en este mundo cuando uno menciona la palabra inteligencia a una persona que nunca ha formado parte de un Servicio de Inteligencia: que se imagine una labor a lo James Bond, Jack Reacher o los Kingsmen, o que, por otro lado, se imagine oscuros organismos sacados de novelas de espías o policiales, entonces en las primeras horas de clases de los cursos de formación de agentes de inteligencia se debe procurar romper ambas ideas, ya que la función de inteligencia es una tarea fundamental para la supervivencia del Estado, para la seguridad de los ciudadanos y para garantizar la democracia, nacional e internacionalmente, y es una función profundamente normal en su extraordinaria relevancia.
En todo curso de formación inicial se debe considerar la tasa de deserción, en especial cuando se trata de organismos de inteligencia de carácter civil, ya que es normal que el proceso de captación se haga por canales encubiertos, entonces no conviene utilizar información del acontecer nacional inmediato para la formación de agentes de inteligencia, al menos en una postura activa de parte de los instructores docentes, lo mejor es que el análisis de la realidad nacional lo hagan los mismos alumnos que empiezan a familiarizarse con las dinámicas informativas, con los ámbitos de poder, con las problemáticas vigentes.
Utilizar libros de no ficción, en especial investigaciones derivadas de las ciencias sociales, en estudios de casos vigentes, o teorías ya debidamente comprobadas implican otro problema: el riesgo de adoctrinamiento y la imposición de posturas, por lo que este tipo de conocimiento debe tratarse bajo criterios muy precisos, en el caso de la realidad latinoamericana es mejor que las teorías sean abordadas todas, incluso aquellas que no tienen aplicación institucional o aquellas que van en contra de la doctrina de inteligencia, y las investigaciones deben ser asignadas a los alumnos para que sean ellos mismos quienes lleguen a sus propias conclusiones y descubran ciertos fenómenos de la realidad nacional.
Los Cursos Básicos, Cursos Iniciales o Cursos de Inteligencia, idealmente deben ser generalistas y servir para identificar competencias y habilidades, perfilar prospectos para áreas específicas, pero, sobre todo, evitar que individuos que podrían estar infiltrados o simplemente no compartan los valores o funciones de la institución, conozcan demasiados detalles de la misma. Los cursos iniciales son el primer tamiz que permite identificar aquellos que tienen cualidades para una labor que requerirá mucho compromiso y responsabilidad: el análisis.
Los Cursos de análisis son otra historia, estos cursos deben servir para desarrollar cualidades identificadas en los cursos generalistas o potenciar competencias de los individuos. Los cursos de análisis deben procurar, en primer lugar, dotar a los individuos de los conceptos, paradigmas, esquemas y vocabulario indispensable para comprender la realidad, pero al igual que los cursos generalistas de inteligencia, el instructor no debe imponer su criterio.
Las áreas de análisis de inteligencia ganan más con criterios distintos, incluso contrastados, que con criterios unificados.
Los cursos de inteligencia deben procurar que los alumnos aprendan a comprender las dinámicas complejas que rigen los fenómenos que serán materia de su trabajo. Las actividades y dinámicas deben orientarse tanto a desarrollar lo individual como lo colectivo; por muy bueno que sea un analista, su capacidad de procesar la información de este mundo postindustrial y digital, siempre será limitada, sin embargo, los equipos multidisciplinarios son claves para entender todos los acontecimientos que existen en el mundo.
De aquí se deduce que los retos de la enseñanza de la inteligencia van tanto en metodología como en contenido, tanto en identificar candidatos para áreas específicas, como en prevenir infiltrados, disociadores e incluso personas moralmente conflictuadas. No hay que olvidar que, aunque la inteligencia es legal, útil, necesaria, indispensable, en algunos de sus ángulos roza temas moralmente complicados.
La formación de agentes y de analistas debe ser un proceso de construcción y no de imposición, taxativamente se debe hablar de aspectos doctrinales, pero en general es imprescindible que se aprovechen las fortalezas que ya traen los individuos, en lugar de modelar u homologar talentos.
3. La conveniencia del uso de la ficción en los procesos de formación
Por inverosímil que parezca, la ficción puede servir mucho para comprender la realidad que hoy tenemos, además que presenta muchas ventajas tanto para el docente como para la institución. Entra estas ventajas es que la ficción siempre será ficción, por muy basada que esté en la realidad y por muy próxima que esté a una situación concreta, siempre debe considerarse como una visión particular de un tercero ajeno a la institución.
Esto es importante, porque en esta época moderna, una malinterpretación de un texto propuesto por un instructor o un tema polémico puede tener implicaciones dentro y fuera de la institución. Por otro lado, la función del instructor es crear y desarrollar competencias y habilidades, no transmitir conocimiento escolásticamente, más allá del doctrinario, metodológico o técnico.
Según Nassin Nicholas Taleb en El Cisne Negro, el Analista de Inteligencia es un Experto no Experto, en razón que su área de estudios nunca deja de actualizarse y modificarse
El primer tipo de ficción que se pueden utilizar son aquellas obras que dan explicaciones u ofrecen narrativas del mundo actual, ya sea porque describen situaciones reconocibles para todos los involucrados en el proceso académico o porque explican posibles escenarios actuales. Esta obra debe ser seleccionada con cuidado, ya que previo a utilizarse en el proceso, debe explicarse al alumno qué tipo de obra es, por qué es relevante y quién es el autor. Actualmente, todo proceso de formación en inteligencia pasa por recuperar o crear el pensamiento crítico en los analistas. Cuando un analista experimentado lee un informe lo primero que lee son las fuentes y la metodología, y luego, solo cuando ha hecho eso, lee el informe, ya que los informes obedecen a instituciones que tienen agendas, igual que algunos autores.
El primer caso que tenemos es Sumisión de Michel Houllebecq, una novela donde se describe el surgimiento de un gobierno musulmán en Francia. La obra tiene rasgos de verosimilitud que en el 2015 eran sorprendentes (el mismo año del ataque a Charlie Hebdo, unos días antes del lanzamiento del libro Francia) y hoy sería escandalosamente premonitorio, sobre todo cuando se observa el empuje de países árabes en todas las áreas usualmente dominadas por occidente, desde competencias deportivas hasta eventos de futurología como el Foro del Futuro de Dubái; aunque el autor con mucha xenofobia pero también mucho talento crea una narrativa plausible y que en ningún punto, sin mostrarse fantasioso..
Como el mundo actual es un mundo narrativo, tal como lo refleja el diccionario Oxford cuando designó la Posverdad como la palabra del año en 2016, sin saberlo, ese acto determinó algo que ya desde hacía varios años se venía anunciando: el mundo postindustrial era digital, posmoderno, narrativo, metarreferencial y memetico.
Por esas mismas características, es importante comprender como se construyen las narrativas y para hacerlo, es bueno leer primero Baudolino de Umberto Eco, libro en el cual un narrador poco fiable cuenta como se inventaron el mito de los tres o doce reyes magos, la tierra del Preste Juan y mil cosas más, pero todo rozando la realidad de la historia medioeval este libro permite mostrar como las grandes empresas individuales o nacionales pueden ampararse en mentiras con un mínimo de asidero a la realidad. El otro libro, también de un autor italiano, es Allegro ma Non Tropo , en este, también en el contexto de la edad media los analistas pueden considerar con un poco de humor el fenómeno de la multicausalidad y las señales débiles que dan origen a fenómenos complejos, en un relato explica como la edad media y la siguiente era de los descubrimientos fueron impulsados por el deseo de especias baratas, en especial la pimienta negra un deseo hoy tan común, en aquel entonces era una fuente de riqueza, poder y por tanto un hecho portador de futuro tal como lo demuestra la historia.
Otra novela, que jamás dejaría como material de lectura por dificil, pero que sirve para explicar algunos elementos de la idiosincrasia de Estados Unidos es La Broma Infinita de David Foster Wallace, en ella se habla de un gobierno radical obsesionado con la limpieza, un super Estado de Estados Unidos, Canadá y México, el influjo de las empresas en la vida política y social y un arma de diversión masiva. La novela hoy por hoy sirve para explorar un poco las dinámicas de Estados Unidos y la influencia de los medios en las personas, los colectivos y las sociedades, pero también, a través de sus interminables notas al pie se aprende sobre la cultura de masas estadounidense, esto es importante sobre todo cuando autores como George Friedman en su libro Los Próximos 100 años habla de como el siglo XXI será el siglo estadounidense, en el cual dicho país deberá afrontar a potencias con las cuales ha sostenido relaciones de larga data y llena de tensiones, como son Polonia, Turquía y México.
4. Ficción, metaficción y función analítica
Saltando de la comprensión de la realidad, o mejor dicho de aquellos elementos que definen la realidad, pasamos a otros tipos de materiales de lectura, los cuales son útiles para aplicar a tareas concretas del proceso de análisis.
Una de las tareas básicas de todo analista es ordenar y clasificar la información con la cual trabaja. Una base de datos bien construida con categorías y criterios claro, es fundamental para las tareas diarias de análisis, en este contexto es necesario enseñar la importancia de la clasificación y uno de los textos que pueden servir es El Idioma Analítico de John Wilkins de Jorge Luis Borges, donde se explican las distintas categorías de ordenar las cosas en el imperio chino en este caso, talvez el personaje de John Wilkins fue real y talvez sí escribió al respecto, pero lo importante es como lo plantea Borges donde la realidad y ficción se combinan, el texto contiene una extensa lista de categorías de cosas, que permite enseñar a los analistas como ir agrupando elementos afines de acuerdo a sus características intrínsecas, incluso aquellos elementos que no tienen conexión.
La categoría de misceláneos es un error de muchos analistas, no deben existir misceláneos porque debido a la urgencia del trabajo, a la carga laboral y la mutabilidad de fenómenos y sus variables, es una tentación de llenarla de datos que no hallamos donde colocarlos, es allí donde entra otro libro, que tampoco es ficción en el sentido estricto de la palabra, como Pensar/Clasificar de Georges Perec, en este libro se plantean distintos métodos de agrupación, clasificación, catalogación y distribución de distintos elementos de naturalezas muy disimiles a través de esta lectura, se puede enseñar como ir creando categorías mentales, así como afinar base de datos de fenómenos emergentes, incluso de aquellos no parecen tener elementos en común.
B. Comunicación eficaz: Muchas formas de decir siempre lo mismo
El analista no debe olvidar que la mitad de su trabajo es comprender y la otra es escribir de una forma tan clara que lo puedan entender distintos usuarios, que van desde aquellos que quieren ver gráficamente una descripción narrativa, hasta aquellos que quieren un relato de cifras concisas, en todo caso el analista debe poner en práctica toda clase de recursos a la hora de plasmar con exactitud el resultado de su trabajo y dedicación.
Es en este caso, donde un librito pequeño sin ningún propósito más que entretener sirve para ilustrar la versatilidad de expresión que podría y debería adquirir un buen analista en Ejercicios de Estilo de Raymond Queneau, una anécdota sin importancia se multiplica una y otra vez, diciendo lo mismo, pedo de diversas formas. El analista gran parte de su etapa de formación deberá repetir una y otra vez lo mismo, ya que es difícil que las cosas cambien de un momento a otro, la clave es que cuando esa conclusión reiterada es importante, conviene buscar la forma de mantener el interés, hacerle ver novedoso, y mantenerlo vigente.
C. La comprensión de la realidad desde la ciencia ficción
La función de la inteligencia es prevenir y anticipar. Es preparar todo el aparato interinstitucional a cualquier amenaza, riesgo, emergencia o crisis, incluso en casos extremos, pero es muy difícil que los analistas puedan desarrollar esa intuición, esa capacidad de prevenir y anticipar sin los insumos necesarios.
La mayoría de los cursos de análisis se centra en método, herramientas, técnica, y en como se aplican a casos concretos, pero los analistas de inteligencia deben tener imaginación y creatividad, y no solo eso, deben educar esa imaginación y creatividad para que sean consecuentes con la función de la inteligencia. Esto lleva a una pregunta ¿Cómo se desarrolla la imaginación y la creatividad en un entorno tan serio como la inteligencia? Como este ensayo no trata de técnicas ni métodos, la respuesta es una sola: leyendo, escuchando, viendo. Es decir, estando atento a todas las señales del mundo sobre todos los temas posibles.
Uno de los métodos va asociado a la analogía, en El Cuento de la Criada, Margaret Atwood construye una distopia de un gobierno fundamentalista cristiano en Estados Unidos, su valor en la formación de analistas, es porque la autora explicó en su momento que ella solo tomó diversos eventos oscuros de la historia occidental y a partir de allí solo los extrapoló a un futuro inmediato, es decir todo lo que aparece como inverosímil, distópico, terrible, en algún momento sucedió y sucedió en occidente.
Otro caso de singular interés, es el de Stanislaw Lem, porque en varios de sus libros como Una Magnitud Imaginaria, o Vacío Perfecto parece contar visiones de una realidad tan variada que va desde la cultura del foodporn, la escritura con bacterias hasta principios de metaverso e inteligencia artificial. En El Profesor A. Dónda describe como la informática se autodestruye por la sobreproducción de información, y esto lo vemos ahora que Google manda correos informando de borrado de cuentas, el tema de los servidores de las IAs y también de los gobiernos. La gente podrá decir, que otros autores hicieron predicciones similares, pero entonces se puede contextualizar que Lem vivía al otro lado del muro de Berlín, y que todos sus aciertos sobre el futuro parten de minúsculos accesos de información de los avances científicos en Occidente, a los cuales accedía de forma esporádica debido a la censura soviética de Polonia.
Por último, en Todos sobre Zanzíbar de John Brunner este autor anticipa en los 70s la población de los 2010, habla de legalización de drogas, de moda, del rol de las multinacionales, de nuevos estados (Brunner, 2003)
, y, sobre todo, define sin saberlo la función del analista en el siglo XXI: uno de sus protagonistas es un analista de inteligencia -al cual llama sintetista- y como tal su función es encontrar conexiones entre elementos dispersos, lo que ahora se llama mapeo de señales o el escaneo de las periferias –scanning fringes-, propuesto por Amy Webb , tal y como actualmente se busca identificar los disparadores de cambios, hechos portadores de futuros y las influencias e impactos cruzados.
5. El analista de inteligencia en la era de la ficción digital
Con el auge de la inteligencia artificial (IA) y la Minería de Texto y Dato (TDM), el analista próximamente podrá descansar de ciertas tareas mecánicas y dedicarse a otras a creativas como revela el informe de Deloitte sobre el futuro del análisis de inteligencia en la era de la IA.
El primer punto que se debe dejar en claro, es que la inteligencia artificial no es perfecta, ni es infalible, tampoco es confiable, pero sí es útil y será cada vez más necesaria.
La producción de inteligencia estratégica es tan importante y delicada, y por tanto la incorporación acelerada de la IA tendrá el mismo impacto que en la aplicación de la ley tal como falló el Tribunal Superior Británico sobre el uso de IA en la práctica jurídica dicho tribunal determinó que el uso de IA en los casos no exime de responsabilidad a los abogados, esto debido a que se identificó que en dichos casos los acusados presentaron jurisprudencia que fue falsamente creada por la IA. Y va un poco más, ya que compara el confiar tareas de análisis jurídicos a IA, como cuando se delega dicha actividad un practicante jurídico, es decir, que siempre será responsabilidad del abogado, no del asistente, sea humano o virtual.
Esto no significa que hay rechazarla o satanizarla, simplemente se debe tomar en cuenta que la IA siempre debe ser una herramienta de un analista humano, y no su reemplazo o competencia. Por ejemplo, la principal ventaja o beneficio de la IA es quitar al analista de tareas mecánicas, repetitivas e incluso tediosas, lo cual libera tiempo para otras actividades más complejas; otro ejemplo, donde pueden ser incluso positivas con mayor grado es el uso de IAs en IMINT, TECHINT, SIGINT o MASINT donde han demostrado ser mucho más eficientes y confiables que en OSINT, HUMINT, SOCINT, para los cuales podría requerir mucho entrenamiento y calibración para que sean funcionales a realidades nacionales distintas a las los países creadores de IAs.
El problema del entrenamiento es este: un analista invertirá tiempo en entrenar una IA, que es una herramienta que no será responsable de un fallo de análisis y que no es invulnerable de sesgos o vicios de los procesos de análisis; esos fallos de análisis son muchos y muy variados, debido a que la gran mayoría del mundo adquiere tecnología y licencias de un número reducido de superpotencias como Estados Unidos y China, lo cual abre una brecha de vulnerabilidad sobre la información sensible, el otro problema del entrenamiento es que la IA puede un día no estar disponible (por una falla, por una decisión, por una estrategia de la potencia proveedora) y por tanto los procesos se frenan ya que el humano puede llegar a depender. A esto se debe sumar el riesgo de una nueva forma de guerra desinformativa, donde los proveedores de IA “alteren la información o los procesos”, aun para los usuarios de paga, sus clientes premiun, sus socios gubernamentales, en aras de los intereses de sus países de origen o incluso, contra pago de un tercero con interés en desestabilizar al país usuario y sus servicios de inteligencia.
La opción de crear una IA made in casa, no es ni siquiera viable, ya que eso implicaría entrenar con volúmenes de datos que no poseen la mayoría de los servicios de inteligencia. Como muestra de la dimensión de datos necesarios, basta señalar que tras el lanzamiento de CrAIyon en 2021 y todas sus variantes en generación de imágenes, seguido de OpenAI con ChatGPT en 2022, mucha gente pensó que era un producto más de prueba gratis y luego comprar si le interesa, pero en realidad era una estrategia de delegar trabajo fundamental a empleados no remunerados: alimentar, entrenar y probar los límites de las IAs como Gemini, Claude, Deepseek, Grok y la misma ChatGPT
Es una estrategia con miras al futuro, donde miles de millones de usuarios a nivel mundial día a día preguntan, cargan información y avalan las respuestas de IAs afinándolas a través de “pruebas gratis”, para luego las IAs ya mejoradas convertirlas en productos premium, o en negocios entre BigTech y Gobiernos.
En este punto de nuevo la ficción sirve para entrenar IAs, sin comprometer información sensible, basta con que un analista vaya probando los alcances de su IA autorizada o de su elección, con un tema que maneje, por ejemplo una forma fácil es utilizando cuentos populares con moralejas, y pedir a las IAs que los interprete según diversos esquemas de valores bien establecidos, o probarlas con análisis de historias conocidas universalmente y luego con historias locales o muy especificas. También lo es pidiéndole de resúmenes y análisis de libros que los analistas ya hayan leído, y por tanto puedan determinar que tan bien lo hace.
Con las IAs al servicio de BigTech y de superpotencias la batalla por la realidad o la guerra de narrativa hará cada día más difícil la labor del analista, en especial el geopolítico o estratégico, ya que deberá luchar por identificar que información es cierta y cual es falsa, sobre todo en una época donde la IA se ha colado en noticieros y universidades, quienes eran fuentes de información medianamente verificada. Sin buscarlo, ni quererlo, el analista deberá entender ya no un mundo multipolar, sino diversos mundo de ficciones que se traslapan con la realidad en diversas formas.
6. Conclusiones
Por todo lo antes expresado, se desea dejar estas pequeñas líneas para que, en un futuro, los servicios de inteligencia abran un espacio en la doctrina, y aprovechan las oportunidades de la ficción en los procesos de formación:
- El uso inteligente de obras de ficción bien seleccionadas, acorde a los principios institucionales y la realidad nacional, permite identificar fortalezas de los analistas y debilidades de los procesos y las herramientas.
- La ficción está en todas partes, por tanto es inevitable que aun en los procesos más rigurosos de análisis, la ficción o narrativa dominante o subyacente, influya en el analista.
- El FODA, el PESTEL, Pareto, incluso las Ruedas del Futuro o el Método Escenarios son herramientas, que sin una imaginación activa o una inteligencia creativa, solo permiten construir los mismos cajones ya vistos, cuando en realidad el mundo moderno requiere innovación y apertura mental.
- La paradoja es que las IAs liberaran al analista de mucho trabajo de resumen, síntesis y análisis de OSINT, pero que esto solo se logrará, ha leído, resumido y analizado mucha información y ha entrenado la IA, todo lo cual es un trabajo adicional.
- Los analistas son humanos, y como tal ya están influidos por la memoria de Reel o de TikTok, por lo que es muy probable que un desafío cada vez más grande es mantener y recuperar la capacidad de concentración, de enfoque, en lo cual la ficción, por sus propias características sea más útil a la hora de guiar la formación de los analistas y presentar algunas ideas o situaciones.
A manera de reflexión final, como todo en la vida, es muy común que el analista encuentre la solución a su problema de análisis en un lugar o momento inesperado, porque el análisis de inteligencia además de pericia, ocupa inspiración y esta solo se encuentra si se sale de los caminos ya recorridos de la doctrina y los dogmas. Entonces no hay que olvidar que la La ficción siempre tiene algo de la realidad, una idea, una causa, una característica, y eso le da mayor importancia a la hora de tratar de entender este mundo, este tiempo, estos problemas de la posmodernidad digital.


No responses yet